Apuntes sobre la función de los padres
1.-Cada vez con mayor frecuencia la constitución de la familia contemporánea muestra diferencias con respecto al grupo familiar concebido tradicionalmente.
Padre, madre e hijos dejaron de ser los miembros nucleares del hogar. La familia extendida es un recuerdo lejano. El padre, muchas veces y por numerosas razones, tampoco vive con los hijos. Bien sea porque los padres se divorciaron, porque éstos nunca estuvieron casados o por su muerte, la crianza de los hijos suele incluir, con frecuencia, la pregunta por la ausencia del papá. También se puede encontrar padres que crían solos a los hijos.
Pero por qué al abordar el tema, puede resultar más fácil hablar de la ausencia del padre y los problemas que se derivan de esto, que de lo contrario: de su presencia y potencial afectivo.
Creo que la cultura latinoamericana y caribeña juegan en este sentido una influencia fundamental. Estudios sobre la constitución de la familia venezolana, por ejemplo, indican que la misma tiene un carácter matricentrado. Es decir, la familia popular venezolana está conformada básicamente por la madre y los hijos. Con mucha frecuencia el padre no constituye una pareja estable con la madre, no se comparten responsabilidades en la crianza, y las funciones del padre se encuentran bastante diluidas y débiles. Esta realidad, sin embargo, no le resta importancia a la función estructurante de la figura paterna en la psique del niño.
En los sectores más jóvenes y educados de la población, se encuentran con cada vez mayor frecuencia padres que asumen su rol paterno de manera más comprometida y en acuerdo con la madre. Son parejas en las que se encuentra un mayor equilibrio en las responsabilidades propias de la crianza de los hijos.
2.-Cuando hablamos de función paterna o materna en el contexto colectivo, debemos tener en cuenta que lo social supone una diversidad y complejidad distinta de la que encaramos a nivel individual. La familia, las mujeres y hombres adultos en condiciones biológicas para tener hijos y asumir el rol de la parentalidad, no sólo difieren de aquellos individuos promedio del siglo pasado (quizás de la primera mitad) sino que, también, en la actualidad constituyen grupos variados de acuerdo a a su sexo biológico y a su género, de acuerdo a su educación, ideología y situación socioeconómica y de acuerdo al lugar del mundo al cual pertenezcan. Las familias contemporáneas están atravesadas por todas esas circunstancias y el padre y hombre de ahora, también.
3.-¿Qué podemos decir del padre desde el psicoanálisis, en el contexto actual? Seguramente muchas cosas, pero enumeramos aquí algunas de las principales: La función paterna y el contacto con “lo masculino” son indispensables para una estructuración psíquica y desarrollo afectivo adecuado. -Al hablar de la función paterna no estamos hablando solamente de un hombre de carne y hueso, aunque la existencia de ese hombre como tal, resulta también fundamental. Tampoco nos referimos a la idea (no ley) de que los hombres son fuertes y las mujeres son débiles, ni en el plano psíquico ni en el mental. ¿Cómo se debe dar ese vínculo entre el padre y el hijo? ¿Qué es lo específico de ese vínculo?
4.-La “entrada del padre” en la díada temprana madre-hijo, constituye un elemento central para el proceso de individuación del niño y para el establecimiento de la identidad y la subjetividad. -La presencia y el lugar del padre es posibilitado por la madre y resulta clave que en la psique de ella la representación del padre esté inscripta. Está inscripción del padre en la mente de la madre, está marcada por el vínculo con su propio padre. -La regulación del vínculo entre la madre y los hijos, así como de los hijos entre sí es una de las funciones paternas. En ese sentido, resulta fundamental que quien ejerce ese rol sea una persona casta, que tenga internalizada una de las leyes fundamentales que estructuran la vida familiar y social, que permiten el desarrollo de la cultural: la prohibición del incesto.
5.- Las funciones paternas están ligadas al establecimiento de la ley, las normas, pero también a la noción de libertad. El padre es una figura protectora y proveedora, pero no solo sobre temas materiales, económicos. También la figura paterna está ligada con la sensación de seguridad y confianza. La figura paterna tiene mucho que ver con la noción de futuro y la conformación de un proyecto de vida. El padre es la figura que provee al niño una primera interpretación del mundo externo, de la realidad. La función paterna está regida por el logos, el pensamiento y la palabra. En contraposición con la función materna que estaría centrada en el vínculo emocional, el afecto, lo intuitivo.
6.-En la actualidad quizás puede confrontarse la imagen del padre primordial, severo y conductor inquebrantable de la tribu, con el padre postmoderno mucho más teñido de elementos amorosos y frágiles, que lo pueden hacer ver en su vertiente necesitada más que portadora.
Ahora encontramos un ejercicio de la paternidad que se involucra desde los primeros momentos del nacimiento del hijo. Los padres asisten con mucha frecuencia a los partos de sus parejas, participan en las tareas de los primeros cuidados del hijo, alimentación, higiene, sueño, acompañamiento. Aunque algunas mujeres viven esa colaboración como simple ayuda, colaboración, los hombres en su interioridad no lo sienten así.
Hay un refrán venezolano que dice “buey no lame becerro”, que refleja esa vieja concepción que disocia y distancia al padre del mundo de los afectos y el contacto sensorial primario paterno filial.
El padre forma parte de la concepción, pero también de la ilusión del hijo. Muchas veces, sin embargo, es la madre la que teme esa cara ilusionada y afectiva del padre. Es en estos casos en los que ella puede constituirse en una barrera y expulsar a los hijos.






